11 enero 2012
El traje nuevo del emperador

Por: Paula Viñas 4ºC Primaria
Había una vez unos falsos sastres que decían que solo los más listos podían ver sus trajes. Un día el emperador pidió un traje de esos. Pasaban semanas, e incluso meses y un día el emperador decidió ver su traje. Los sastres le dijeron que ya estaba acabado, pero en realidad no había nada en el telar. El emperador no veía nada, pero no quiso reconocer que no veía el traje para no parecer que no tenía suficiente gusto y pasar por tonto. Al día siguiente, lo llevó “puesto” para desfilar por la calle , aunque en realidad no llevaba ningún traje. Un niño dijo que el emperador, iba desnudo, y el emperador en lugar de reconocerlo y vestirse con algo, decidió seguir por las calles sin querer reconocer que le habían tomado el pelo.
Lo recomendaría porque es muy divertido y te enseña que lo mejor es decir la verdad y no dejarse engañar.